Por Fred Granados

Hace un par de semanas Bernardo (Pilatti) decía que el boxeo estaba vivo, claro, después de ver las últimas victorias de Tyson Fury y Román González no se puede estar más de acuerdo.

Un peso “grande” y un peso “chico” demostraron un buen nivel de boxeo en peleas importantes y logran renovar las pasiones que sentimos por el deporte; el primero (Fury) demostró una estrategia excelente, que ejecutada a la perfección lo hace ahora ser campeón de los pesados por el CMB. Además, esta victoria lo enfila a mayores bolsas y a la pelea que muchos queremos ver, Fury vs Joshua. Estas expectativas creadas en la división de peso pesado llevaban un buen tiempo en letargo y llevan ya un par de años creciendo cada vez más.

Ya se ha hablado de este renacimiento en la categoría, para muestra hay que enumerar a los 10 primeros (top del redactor)

  1. Tyson Fury
  2. Anthony Joshua
  3. Deontay Wilder
  4. Victor Ortiz
  5. Oleksandr Usyk
  6. Andy Ruiz
  7. Joseph Parker
  8. Kownacki
  9. Dubois
  10. Whyte

La categoría “reina” del deporte hoy vive y tiene una gran expectativa para los próximos años, tenemos competencia para rato 😊

El segundo (Román) consiguió lo que se veía difícil, y ganó por KO y recupera un campeonato que no tenía desde hace ya rato, cuando fue el mejor LXL. Qué bueno que está de regreso demostrando que es de otro nivel y su presencia le viene muy bien a la división; antes de la pelea yo decía que este Román no le podía competir a Estrada, pero después de ver su desempeño creo que sería una revancha muy competida. Esta categoría también levanta expectativas para nuestra fortuna, ya lo he mencionado antes, esta es mi división favorita porque siempre es competitiva y muchas veces se enfrentan los mejores contra los mejores.

Hemos tenido un buen inicio de año en el deporte, dependemos de noches como las que nos regalaron Fury y el chocolatito, en peleas competitivas, en las que se privilegió el respeto al deporte, a los clasificados, los campeonatos, los pesos, los rivales y no al negocio, esta será siempre la fórmula para mantener al deporte en plenitud, y es gracias a estos hombres, mañana leyendas, que el boxeo hoy vive.