La victoria de Tyson Fury sobre Deontay Wilder ha provocado un gran revulsivo en la máxima división. Que el título CMB haya salido del estadounidense, obligará a muchos cambios en la agenda de peleas. Empezando por Andy Ruiz que se anunciaba contra Luis Ortiz. Los dos están bajo contrato con Al Haymon que enfrentandolo al cubano buscaba generar ganancias gracias a la dimensión que cobró la figura del californiano luego de sus dos peleas contra Anthony Joshua.

Con Wilder como campeón y Adam Kownacki disputando el 7 de marzo una eliminatoria AMB contra Robert Helenius, Haymon tenía establecido el rumbo para crear su propia liga pesada apoyado en dos campeonatos el del CMB y el alternativo de la AMB (cetro regular en poder hoy de Manuel Charr).

Por paradoja, en menos de tres meses perdió cuatro títulos, si recordamos que por unos meses Ruiz tuvo tres títulos sobre su pecho. La derrota de Wilder cambia ese dibujo y altera de manera dramática la ruta de los pesados.

Habrá trilogía, dio señales Shelley Finkel en la conferencia de prensa, empezó la campaña de seducción para que Fury decida una unificación total contra Anthony Joshua y con Andy Ruiz habrá que revisar de nuevo sus opciones antes de decidir o descartar esa anunciada pero no oficializada pelea contra el cubano Luis Ortiz.