Gervonta Davis tuvo un enorme rival y logró una enorme victoria. Yuriorkis Gamboa cumplió una de las mejores actuaciones de su carrera y se mostró como el que durante seis años (2007 a 2013), nos encantaba y parecía invencible en 126 y 130 libras.

El cubano a sus 38 años respondió mi pregunta de la previa y demostró que le queda gasolina en el tanque y con ese estado físico, junto a sus atributos boxísticos sumados a la experiencia aún puede seguir dando guerra en el primer nivel por un tiempo más. Sobrevivió a dos caídas, supo enredar la pelea cuando fue necesario, guapeo a contramano buscando lastimar adentro, hubo momentos que aceptó el intercambio, se fajó, cuerpeó, contragolpeó, se animo a poner presión, obligó a Gervonta a ser cauteloso, por momentos lo superó en lo físico y hasta nos ilusionó con que podía lograr lo imposible.Tal vez, no le alcanzó la pegada, pero fue el que lanzó más, por más que fue el que acertó menos.

Gervonta por fin tuvo un rival que lo exigiera y cumplió. Es inteligente, es rápido, asimila golpeo y tiene casta, aunque nos resulte antipático adentro y afuera del ring, es un buen boxeador. Más que eso, si gana disciplina, lo será aún más porque por edad su boxeo está en evolución.

El resultado fue justo, la forma fue injusta: Gamboa no mereció perder por KO, debió llegar en pie al final. Una pena esa secuencia tan letal como tardía que lo mandó por tercera vez a la lona, tan cerca del final. ¿Cómo vi la pelea, qué visión tengo del desempeño de los dos rivales, qué espero de su futuro? Se los comento en el video.