Vargas vs. García es una pelea que por nombres suena atractiva, pero al final del día no suma nada desde lo competitivo, podría ser dispareja en lo deportivo, García renuncia a sus mejores virtudes más allá de las 140 libras y el combate que ya se promociona para febrero 2020 huele 100% a un gran negocio para los dos rivales y nada más. No por un acaso García firmó por 7 millones de dólares con Eddie Hearn.

Excepto que el CMB o la AMB no inventen algún cinturón de última hora, este combate no tendrá títulos en juego y sería un disparate imaginar que esta pelea fuera una eliminatoria de algo. García tuvo una sola pelea pelea en el 2019 y fue su derrota ante Errol Spence en 147. Vargas ha tenido también una sola pelea y fue una victoria contra el casi retirado Humberto Soto peleando en 150 libras.

Para esta pelea contra García no hay certeza absoluta del peso pactado en la balanza, se habla de 149 libras, pero hay que ver si Vargas consigue llegar en ese peso. No olvidemos que, en la lista de desafiados por Jessie, estaba Kell Brook para una pelea en 154 y por muchos meses, Vargas sonó como el rival elegido para que Jaime Munguia defendiera su cetro OMB superwelter.

Desde que perdió con Manny Pacquiao, Vargas se convirtió en candidato a pelear contra quien fuera y en se lapso venció a Aaron Herrera, empató con Adrien Broner y también con Thomas Dulorme, mientras que en el último tiempo aprovechó su carisma escénico para trabajar como analista en algunas cadenas de TV y, precisamente, en la plataforma que esta patrocinando esa pelea: DAZN.

Vargas no ha logrado establecerse en el primer plano, pero es un púgil de boxeo respetable y un buen socio para examinar a cualquier figura de primer nivel. O sea, es siempre candidato para cumplir el papel de actor secundario en un evento grande.

En el caso de  Mikey García, se ganó un lugar en el corazón de los fanáticos debido a sus grandes campanas en 126 y 130 libras. Luego por sus diferencias con Bob Arum abandonó el boxeo en 2014 y recién volvió en 2016.

Allí su carrera empezó una ruta 100 por ciento comercial, evito los grandes rivales y fue buscando ser campeón rápidamente en peleas bien pagas. En ese lapso acumulo dos títulos ligeros y un título en 140 libras en tres peleas, inventó un combate de circo contra Adrien Broner y luego una locura millonaria de subir hasta 147 libras a retar a Errol Spence.

Su preparación para aumentar peso, fue parte de mi serie digital, LOS KILOS MORTALES DEL BOXEO, donde hablé con especialistas y atletas sobre los peligros y perjuicios de quienes como Mikey aumentan peso en poco tiempo para pelear en divisiones que no son la propia.

Mikey perdió y si bien dijo que regresaba a 140 o 135, al parece su físico cambio totalmente y debe quedarse en 147.

Más pesado, Mikey pierde movilidad, es menor su velocidad de golpeo, se reduce de forma dramática su cuerpeo y ello le hace recibir más golpes de los necesarios ante hombres rápidos y con poder en la pegada.

Ante Vargas, la presunción es que su lentitud actual no le ayudará, sumado a las ventajas físicas de Vargas que le saca 12 centímetros de altura y siete centímetros en alcance de brazos, además de superarlo en velocidad de golpeo y seguramente hasta en el cardio a  la hora de imaginar una pelea larga.

En resumen, una pelea que no suma nada en lo deportivo, que no reviste trascendencia para una clasificación en 147 o 154 libras y que solo servirá para conseguir una buena recaudación. Vargas habla de su esperanza de que esto termine en una trilogía y eso hace sentido con lo único que busca esta pelea: ganar un buena cantidad de dólares.