Leo Santa Cruz (36-1-1, 19 KOs) regresa a la acción este sábado 23 de noviembre para enfrentar a Miguel Flores (24-2, 12 KOs) por el título vacante de súper campeón en el peso súper pluma de la AMB en la principal pelea de respaldo en la cartelera PPV donde Deontay Wilder defiende su cetro pesado CMB ante Luis Ortiz en el MGM Grand de Las Vegas.

Santa Cruz abandonó el cetro, también de super campeón AMB en 126 libras, donde dejó un tendal de rivales indignados por no aceptar enfrentarlos, empezando por Gary Russel Jr, que ha tenido duras expresiones involucrando incluso al padre de Santa Cruz en la disputa.

No es un tema nuevo la crítica a Santa Cruz por lo que los fanáticos consideran una actitud permanente volcada a eludir riesgos, esquivando a los grandes rivales.

Esta pelea contra Flores estaba programada para principios de año, pero Flores, sufrió una lesión en el tobillo y el combate debió cancelarse. Flores – que ha perdido 2 de sus últimas 3 peleas -en realidad no es una oposición que se considere atractiva para un súper campeón que abandona un cetro y va en busca de otro.

Si tomamos en cuenta que Andrew Cancio ganó a principios de este año su cinturón de campeón regular tras vencer dos veces a Alberto Machado, se suponía que era y es el rival obvio para Santa Cruz.

Santa Cruz deberá vencer sin problemas a Flores, seguramente por la vía rápida y luego habrá que esperar para verlo enfrentar a cualquier rival, pero, infelizmente, no aquel que le reclama la fanaticada. Tomando en cuenta las grandes condiciones de “El Terremoto” y su popularidad entre la afición mexicana, suena a incongruencia esa falta de mejores retos en su carrera.