Dejó buen sabor de boca la victoria del ex campeón mundial mosca jr., Ángel ‘Tito’ Acosta, debutando en 112 libras ante el filipino Raymond Tabugon, parece que esta división le cae bien y sobre todo mostró mucha madurez boxística.

Trabajó la pelea sin ansiedad, esperando el momento oportuno para golpear, apostando al acierto más que al volumen, mejorando notoriamente en la defensa con respecto a peleas anteriores y con un mensaje claro de que su poder en el golpeo se mantiene y posiblemente sea mayor.

Necesariamente se le notó disciplina, otra concentración y hasta una humildad propia de aquellos a los que una derrota ayuda a mejorarlos como boxeadores. Confieso que me resulto convincente su victoria si tenemos en cuenta lo que significa debutar en un peso superior ante un rival instalado en la categoría, joven, que ha llegado apelear en 120 y 118 libras, con mucho trasiego por el ring y peligroso como el filipino Raymond Tabugon, que en su curriculum ha enfrentado a rivales del nivel de los mexicanos Juan Francisco Estrada, Luis Nery o Juan Hernández Navarrete.

La posibilidad de ir por un título mundial en la categoría está cerca y Tito demostró que tiene las herramientas para lograrlo en 112 libras.