El pronóstico para la esperada pelea entre Saúl “Canelo” Álvarez y Sergey Kovalev, por el cetro OMB de las 175 libras en poder del ruso, transpira incertidumbre. Las casas de apuestas tienen al mexicano como abrumador favorito y, en general, los analistas también creen que ganará Canelo. La razón en la confianza de su predicción se basa más que nada en la insistencia de que el poder del tapatío y la posible flojedad de la zona media del ruso será el coctel que permitirá definir el pleito. O sea, se cree que, con unos buenos ganchos al hígado, Canelo terminará la pelea por KO.

Estas cinco claves de la pelea, quizás, les permitan a los apostadores, los analistas y los fanáticos, ver el posible resultado de la pelea desde otra vertiente: la de la lógica boxística y el pasado reciente.

LA ACTITUD DE KOVALEV

El corazón ya le falló en dos peleas (Ward II y Eleider I). Su balance emocional es su lado débil, al punto que tuvo que internarse en un monasterio para superar su depresión después de las derrotas contra Ward. Hay que sumar que enfrenta problemas fuera del ring y puede ocurrir que la cifra de dinero que ganará en esta pelea, la mayor de su carrera, sea una suerte de atomizador. O sea, “un me da lo mismo” y con una posible actitud complaciente le facilite la pelea y la victoria a Canelo. En resumen, la victoria del ruso depende que suba decidido y con ganas de ganar. En ese caso, es imposible que el mexicano pueda llevarse la victoria.

EL PESO DE CANELO

Si en esta pelea no hay cláusulas secretas que condicionen el peso o la rehidratación de Kovalev, la diferencia de tonelaje parece ser una barrera infranqueable para Canelo. En ese escenario tan desfavorable, si el mexicano decide subir liviano la ventaja del ruso podría ser escandalosa, o sea, a la hora de la pelea le sacaría mas de quince libras de ventaja. Bajo esa hipótesis, por más que Canelo gracias a su velocidad podría entrar varias veces a la zona corta a golpear y salir sin ser alcanzado, su golpeo no tendrá ni la fuerza ni el poder para lastimar y menos para noquear a Kovalev. Si, por el contrario, el tapatío decidió aumentar peso y musculatura, se verá más lento, perderá reflejos, el cardio le puede pasar la cuenta y como un blanco más estático, se expondrá a los trallazos duros del ruso. Es posible que en esa condición termine noqueado o abandonando debido al castigo.

LOS PLANES DE PELEA

Si, como presumimos, Canelo consigue llevar la pelea hasta su tramo final, la estrategia que decidan las esquinas será crucial para ganar el pleito por la vía rápida o en las tarjetas. Canelo apostará a cuerpear los golpes del ruso, contragolpear y conectar por sorpresa, entrando y saliendo, pero nunca entrando a la corta a generar presión y volumen de golpeo. Su plan parece obvio, mantenerse activo, evitar los golpes de poder y confiar en ‘su buena estrella” con los jueces de Las Vegas. En el caso de Kovalev, en caso se decida a pelear en serio lo que traducido al idioma del fanático es “subir con hambre de victoria”, el único plan viable será buscar el KO. La duda en lo previo, parece obvia: ¿Apura, pone presión, corta el ring y elige acelerar el ritmo de la pelea para obligar a Canelo a aceptar el intercambio? O por el contrario, opta por pelear desde afuera del anillo, golpeando desde la distancia y “testeando” el control de Canelo sobre su ansiedad, o sea, obligarlo a salir de su zona de confort para arriesgar adentro y tomarlo entrando o de contragolpe.

EL JAB DE KOVALEV

Estamos hablando de uno de los campeones vigentes que mejor utiliza el jab y que mejor trabaja el golpeo a distancia. Es de esperar que esta vez se apoye totalmente en esa ventaja y hay razones con mucho fundamento para esperar que así sea. Kovalev viene de una pelea dura hace apenas dos meses, seguro buscará no exigirse en demasía y administrará su boxeo desde la posición donde se siente más cómodo ante un rival más pequeño, al cual supera en poder y alcance. El jab será su herramienta estrella, con el cual obligará a que Canelo deba arriesgar para conectar, ir a la corta con dificultades, o sea, evitando el brazo y exponiéndose a ser tomado entrando con la derecha más dura del ruso. En suma, Kovalev será el que esperará, administrando el cardio y Canelo el que deba acudir al gasto para sumar puntos e intentar la utopía de lastimar en la promocionada “flojedad” de la zona media de Kovalev.

LA PREDISPOSICIÓN DE LOS JUECES

No es poca cosa. Buena parte de los fanáticos desconfía de los jueces cuando pelea Canelo, especialmente por la controversia desatada tras los resultados de sus peleas contra Gennady Golovkin. Se teme que el favoritismo en las apuestas del “dueño de la fiesta”, influyan decididamente en la apreciación de los jueces. O sea, dándole al mexicano todos aquellos asaltos cerrados o dudosos, esos que “se puedan ir para cualquier lado”. Si hablamos de una batalla donde al rival lo eligió el favorito, donde el lado B ganará la mayor bolsa de toda su carrera, donde su edad (36 años) es un factor que puede influir en sus ganas y le sumamos sus problemas fuera del ring, es comprensible que exista ese miedo, o sea, que se podría justificar cualquier desatino de los oficiales que juzgarán la pelea bajo esa atmósfera. Si la pelea se va a la distancia, la presunción es que ganará Canelo de manera independiente a sus méritos, por ello los jueces y su veredicto final SI son una clave crucial en esta pelea.